martes, 15 de septiembre de 2015

La delincuencia informática se triplica en Navarra,

 hasta 2.870 ilícitos penales en 2014.
Las nuevas tecnologías facilitan el anonimato en la autoría de los delitos tradicionales.
Las nuevas tecnologías facilitan el anonimato en la autoría de los delitos tradicionales. (D.N.)
JESÚS MORALES 

Las estafas cometidas a través de Internet superaron las 2.600

Las sentencias condenatorias se incrementaron hasta las 94, frente a las 14 que se dictaron el año anterior.
“El 60% de las estafas calificadas en 2014 fueron cometidas por medios informáticos”

PAMPLONA - La Fiscalía de Navarra tuvo el año pasado conocimiento de la apertura de 2.870 procedimientos judiciales derivados de la comisión de faltas y delitos informáticos, cifra que triplica el volumen de ilícitos penales de esta naturaleza que se registraron el año anterior, cuando solamente se incoaron 932 causas penales en este ámbito (+207%), según los datos referentes a la Comunidad Foral contenidos en la Memoria de la Fiscalía General del Estado. Las estafas cometidas a través de Internet fueron el tipo delictivo predominante, ya que se contabilizaron 2.646, frente a las 921 que se produjeron en 2013.

De forma paralela al aumento en el número de asuntos penales incoados, el año pasado se produjo un incremento muy importante de las sentencias dictadas en este ámbito. En concreto, los juzgados navarros sentenciaron 102 causas, 94 de las cuales concluyeron con condenas (en el año 2013 hubo tan solo 14).

Según confirma Mª Cruz García, fiscal especial de Delincuencia Informática de Navarra, “el crecimiento de los delitos cometidos por medios informáticos se mantiene y es destacable que se están volviendo más técnicos, por lo que existe una mayor complejidad en la investigación de los mismos”.

Entre los ilícitos penales más numerosos denunciados en Navarra el año pasado se situaron las estafas, ya que los fiscales de la Comunidad Foral tuvieron constancia durante 2014 de un total de 2.646 asuntos delictivos de esta naturaleza. Mª Cruz García destaca que “de la totalidad de las estafas calificadas en Navarra en el año 2014, el 60% fueron cometidas por medios informáticos. La estafa tradicional sigue existiendo, pero la especial seguridad que ofrece el anonimato de la red resulta cada vez más atrayente”.

Las manifestaciones más importantes de estas conductas son las ventas de productos u ofrecimiento de servicios de carácter fraudulento que se realizan a través de la red; las diversas técnicas defraudatorias de ingeniería social como el phishing; la contratación fraudulenta de líneas telefónicas y los accesos inconsentidos a servicios de tarificación adicional; el conocido como carding y/o uso irregular de tarjetas de crédito o de sus datos o incluso de tarjetas virtuales y también determinadas actividades engañosas relacionadas con el juego on line.

En lo que respecta a la venta de productos a través de Internet, la fiscal Mª Cruz García admite la dificultad para resarcir el daño causado a las víctimas, ya que “existen organizaciones dedicadas a cometer este tipo de estafas, lo que dificulta enormemente la identificación del autor, ya que en muchos casos utilizan personas interpuestas. Además conocen que si el importe estafado no supera los 400 euros se persigue como falta y no como delito. En estos casos conseguir la indemnización que puedan reclamar las víctimas es virtualmente imposible de conseguir”. No obstante, “siguiendo las indicaciones de la Fiscalía de Sala de Delitos Informáticos, los diversos Fiscales delegados hemos estado en contacto, bien directamente o bien por medio de la propia Fiscalía de Sala, para llevar en un único lugar las estafas-masa que se producen a través de las páginas de anuncios de la web”.

MENOS ‘PHISHING’ Por su parte, la utilización del modelo tradicional de estafa por phishing está experimentado un progresivo descenso durante los últimos años. Esta técnica utilizada generalmente por organizaciones criminales radicadas en otros países y consistente en ordenar fraudulentamente trasferencias bancarias, mediante la previa captación informática de las claves bancarias de sus víctimas y contratación de mulas encargadas de recepcionar los fondos sustraídos y remitirlos a los responsables últimos de la acción criminal, está siendo abandonada para ser sustituida por otros modelos de estafa.

La razón de este cambio de tendencia puede estar en la implementación de nuevas medidas de seguridad por las entidades bancarias, como es el caso de los sistemas de autenticación de doble factor o las contraseñas de uso único, pero también puede haber contribuido a ello el importante volumen de acusaciones presentadas en los últimos años contra las personas que han actuado como mulas, circunstancia que ha servido para dar publicidad a la naturaleza delictiva de este tipo de operaciones.

En relación con esta actividad delictiva, Mª Cruz García destaca que “la actual coyuntura económica, junto con unas convincentes ofertas de trabajo, llevan a los jueces a considerar que no existe dolo o voluntad de estafar en las personas que se prestan a recibir en sus cuentas dinero mediante transferencias de origen desconocido para luego sacarlas de su cuenta y remitirlas por medios que aseguran el anonimato del receptor a personas que dicen residir en países del Este del Europa. Argumentan, además, que estas personas realizan las comprobaciones suficientes para asegurarse de que la oferta de trabajo es legítima, con lo que tampoco puede considerarse que sean autores de blanqueo de capitales imprudente, lo que lleva en ambos casos a la absolución”.

Tras las estafas cometidas por medios informáticos, el año pasado se situaron en Navarra las amenazas y las coacciones vertidas a través de Internet, que generaron 148 expedientes; y los casos de descubrimiento y revelación de secretos particulares, que ascendieron a 51 procedimientos. En todos estos ámbitos los incrementos delictivos fueron muy notables en comparación con las cifras que se registraron el ejercicio anterior. Además hubo trece procedimientos por delitos contra la propiedad intelectual; cinco por delitos de daños, sabotaje o denegación de servicios; cuatro por corrupción de menores o pornografía infantil; y tres por injurias o calumnias.

ESTAFAS ‘ON LINE’ COMUNES

Fraudes en subastas. Después de enviar el dinero en que se ha adjudicado la subasta, se recibe un producto cuyas características no se corresponden con las prometidas, e incluso un producto que no tiene ningún valor.

Timos de ISP (proveedores de servicios de Internet). Es bastante frecuente que los clientes poco expertos suscriban contratos on line sin haber leído el clausulado, por lo que pueden encontrarse amarrados a un contrato de larga duración del que no pueden salir si no es pagando fuertes penalizaciones por rescisión anticipada.

Abuso de tarjetas de crédito. Se solicita el número de la tarjeta de crédito con la única finalidad de verificar su edad y posteriormente se le realizan cargos de difícil cancelación.

Marketing multinivel. Se promete hacer mucho dinero comercializando productos o servicios, ya sea uno mismo o los vendedores que nosotros reclutamos, pero realmente nuestros clientes nunca son los consumidores finales sino otros distribuidores, con lo que la cadena se rompe y sólo ganan los primeros que entraron en ella.

Oportunidades de negocio. Se ofrece la oportunidad de trabajar desde el hogar y ser su propio jefe enseñando unos planes de ingresos muy elevados. Pero para empezar es necesario invertir en la compra de alguna maquinaria o productos que jamás tienen salida.

Planes de inversión. Promesas de rentabilidades muy altas y predicciones financieras con seguridad absoluta sobre extraños mercados suelen encubrir operaciones fraudulentas.

Fraudes en paquetes vacacionales. Consiste en vender viajes y alojamientos de una calidad superior al servicio que realmente le prestarán en su destino, y también pueden cobrarle por conceptos que no se habían contratado.

Fraudes telefónicos. Un sistema bastante extendido en los sitios de sexo consiste en pedirle que se baje un programa y lo instale en su ordenador que le permitirá entrar gratuitamente en la veb. Pero en realidad, sin que usted lo sepa, el programa marca un número internacional de pago (tipo 906 en España) a través del cual se accede a la web, por lo que cuando accede a esa página, su factura telefónica se incrementa a velocidad de vértigo.

Fraudes en recomendaciones sanitarias. Se ofertan recetas milagrosas para curar cualquier enfermedad se encuentran frecuentemente en la fed, la mayoría de ellas sin ningún respaldo médico o control de autoridades sanitarias, por lo que aparte de ser una estafa, ya que no producen los resultados prometidos, pueden incluso suponer un riesgo adicional para la salud del consumidor.
http://www.noticiasdenavarra.com/

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